Camino bebiendo el viento del mar
dejo mis huellas como nidos en la arena,
ronronean las olas siguiendo mis pasos
y mis ojos se dilatan.
Los recuerdos van y vienen y el sol juega
nadamos, reímos, nos acariciamos,
bebemos el amor de este tiempo
las sensaciones se multiplican
descansando en un huerto de jazmines.
Te nombro bajito entre la bruma y el ocaso
llevo en mis fosas nasales el olor a sal,
que me impregna llegando hasta mis pulmones
vuelvo a exhalar dejando escapar mis recuerdos.
Mi boca se abre convirtiéndose en caverna
que se llena de un mar bravío y siento que es el final
Y allí a lo lejos tu silueta se desdibuja
gritándome te amo, mientras a mis nidos el mar los limpia.
08-03-2011
RDB.
martes, 8 de marzo de 2011
DOS HUECOS
Publicado por
luna
en
18:24
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Etiquetas: POESIA
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