domingo, 30 de diciembre de 2007

SELENE









Un hechizo a la tierra sacudió
la belleza, el encanto y la alegría,
las tres diosas encantadas
dieron paso esa noche a una carroza de plata,
que raudamente asomó sobre un cielo muy oscuro
y por el espacio con su luz a cada estrella iluminó,
el cielo entonces con brillos y colores se pobló.

Cada planeta en su órbita destellos despedían
pero la luna enamorada de un mortal estaba,
cada noche se asomaba a la punta de ese monte
para correr hacia él y en silencio sus besos dejar caer.
Las diosas al ver su tristeza,
mezclaron en sabias palabras algo de sentimiento,
un poco de pasión y un resto de su mirada
y el mortal en Sol pronto se convirtió,
fue su amante el que a diario le daría su atención ,
su amor y su paciencia

Nació de ella en horas distintas pero solo se amaran
cuando el ocaso asome y sus corazones trémulos en pasión se unan
y al encuentro de ese amor el rojizo atardecer estallara,
sobre el llano sus cenizas dejaran caer
las musas elevaran nuevamente las cenizas
y al ser esparcidas hacia el cielo
una luna enamorada brillara.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Me dejo la sensacion de esos cuentos indigenas, leyendas, que se pasaron relatados de generacion en generacion... tal vez, de gota de rocio en gota de rocio, sustentadas por fuertes vientos e impetuosos rayos, hasta quedar grabados en este blog...

La Pluma.

luna dijo...

Tal vez porque en una gota miles de moleculas viven, ahi esa sensación de antaño.

feliz 2008!!!!